En el diálogo sobre Haití encabezado por el Gobierno la semana pasada, el Sr. Miguel Vargas se destapó planteando “REANUDAR LAS NEGOCIACIONES BILATERALES CON HAITÍ”.
Ustedes se imaginan semejante despropósito, ¿reanudar negociaciones con un Estado fallido, que no posee un interlocutor válido? Esa posición es pura retórica pseudo diplomática que se funda en la repetición irreflexiva de fórmulas genéricas, divorciadas de la realidad objetiva. Haití hoy, es una selva infectada de fieras, de bandas armadas que tienen más poder de decisión que las presuntas autoridades del vecino país, con las que el señor Miguel Vargas aconseja negociar, pero ¿negociar qué?
En Haití no hay con quien hablar ya que, al no existir un interlocutor creíble, no existen por tanto garantías de cumplimiento de lo pactado. Las “autoridades” que desgobiernan el vecino país, no son garantía de nada, ni siquiera de su propia seguridad. El figureo y las ganas de lucir simpático, no puede inducir a nuestro país a una encrucijada en la que aparecería legitimando, en un “supuesto diálogo”, a unas autoridades que su propio pueblo no reconoce.
Esa posición del señor Miguel Vargas, solo busca validarse una vez más, como instrumento de negociación personal poniendo un verdadero “huevo de vaca”. Sería deseable que para la próxima sesión de dialogo programada para el lunes, no se le ocurra al señor Vargas destaparse de nuevo con semejante disparate, que por demás está divorciado de las posiciones oficiales del PRD y de las aspiraciones del pueblo dominicano.
Hay que repetir con el Papa Francisco: “Si lo que te gusta es el dinero, si te gustan los negocios, no te metas en política”. La política es una ciencia.